Si sientes que agosto ha sido un mes particularmente pesado para el mundo del entretenimiento, no eres la única. En cuestión de diez días perdimos a tres figuras muy queridas, y como pasa cada vez que esto sucede, ya empezó a circular en redes esa superstición tan conocida: la “regla de 3".
¿De qué trata esta creencia?
Es una de esas supersticiones que llevan años rondando en la cultura pop: la idea de que las muertes de celebridades no llegan solas, sino en tandas de tres. Cuando fallece alguien famoso, la gente empieza casi de inmediato a preguntarse quién sigue, como si existiera un patrón invisible que el destino tuviera que completar. Se dice que todo nació en 1959, cuando los músicos Buddy Holly, Ritchie Valens y The Big Bopper murieron juntos en un accidente aéreo, un evento que marcó tanto a la cultura del rock que desde entonces cada terna de muertes se lee bajo esa misma lupa.
¿Qué pasó este agosto?
Primero se fue Hayden Panettiere, la actriz que todos recordamos por “Héroes” y “Nashville”, a los 36 años. Unos días después, el mismo 25 de agosto, el país despidió a Dolly Parton, una de las voces más queridas de la música country, a los 80 años. Y esa misma noche, se sumó la partida de Tim Curry, el actor detrás de villanos inolvidables como Pennywise en “It” y el excéntrico Dr. Frank-N-Furter de “The Rocky Horror Picture Show”, también a los 80 años.
Otras veces que la “regla de 3" hizo tendencia
Este no es ni de cerca el primer momento en que el fandom entero se pone a contar muertes. En 2009, lo que algunos bautizaron como “el verano de la muerte” se armó con las partidas casi seguidas de Michael Jackson, Farrah Fawcett y Ed McMahon. En 2016, otro año que quedó marcado para siempre en la memoria musical, el mundo dijo adiós a David Bowie, Alan Rickman y Glenn Frey en cuestión de semanas. Y en el terreno hispano, también hay ejemplos que la gente todavía recuerda: en 2002 fallecieron las actrices Irán Eory, Silvia Derbez y María Félix con apenas un mes de diferencia, y más recientemente, en 2025, la partida de Tongolele, Paquita la del Barrio y Daniel Bisogno volvió a encender la conversación en México.
¿Por qué le seguimos creyendo?
La explicación más simple está en cómo funciona nuestra memoria: tendemos a quedarnos con los patrones que confirman lo que ya creíamos, y a dejar pasar por alto todas las veces en las que una muerte no vino acompañada de ninguna otra. Es más fácil recordar las coincidencias que las excepciones, y por eso esta leyenda siempre encuentra la forma de resurgir.
Sea casualidad o no, esta semana el entretenimiento se quedó con un vacío enorme. Que descansen en paz.