La final de la Copa Mundial 2026 promete ser un evento histórico no solo por lo que pase dentro de la cancha, sino también por lo que sucederá durante el medio tiempo. FIFA y Global Citizen confirmaron que Justin Bieber se une como co-headliner al ya anunciado line-up de Madonna, Shakira y BTS, marcando así el primer show de medio tiempo en la historia de la Copa Mundial.
Un cartel que no para de crecer
El anuncio se dio a conocer este miércoles y se suma a un cartel que no para de crecer. Además de los cuatro headliners, también se presentarán Burna Boy, el director venezolano Gustavo Dudamel y el PS22 Chorus, un coro conformado por niños de una escuela pública de Staten Island que se ha vuelto viral por sus versiones de artistas como Björk y Kate Bush. El show, que tendrá una duración de 11 minutos, está curado por Chris Martin de Coldplay, quien también participará en la presentación junto a Los Muppets, incluyendo a Kermit y Miss Piggy.
Fecha, sede y detalles del show
La cita es el domingo 19 de julio en el New York New Jersey Stadium, sede de la gran final. Justin compartió su emoción por ser parte de este momento, señalando que la Copa Mundial une al mundo entero de una manera que ningún otro evento logra, y que se siente agradecido de que su participación ayude a expandir el acceso a la educación para niños alrededor del mundo.
El presidente de FIFA, Gianni Infantino, también se pronunció sobre la noticia, destacando que no hay nada más importante que la educación y que están orgullosos de contar con Justin Bieber junto a Madonna, Shakira y BTS para apoyar al FIFA Global Citizen Education Fund, un fondo que busca recaudar 100 millones de dólares para ampliar el acceso a la educación y al futbol para niños en todo el mundo. De hecho, por cada boleto vendido para los partidos de la Copa Mundial 2026 se dona un dólar a esta causa, que ya ha logrado recaudar más de 50 millones de dólares.
Con este anuncio, la final del próximo 19 de julio no solo definirá al campeón del torneo, sino que también quedará marcada como el show de medio tiempo más ambicioso en la historia de la justa mundialista.