La magia que se reinventa: recuerdos que se heredan

Michael Jackson rentaba el parque para visitarlo solo de noche. Ariana Grande celebró ahí su cumpleaños 21. Shakira, Katy Perry, Beyoncé, Gwen Stefani. Hay un lugar al que todos han ido y que todos siguen eligiendo.


Summer Wonderland

EXCLUSIVE American animator and film studio founder Walt Disney (1901-1966) sits on a grassy lawn with his grandson, in front of the Magic Kingdom’s castle at Disneyland, Anaheim, California. (Photo by Gene Lester/Getty Images)

Gene Lester/Getty Images

Hay un lugar en el mundo al que van todos. Los presidentes y los rockstars. Las supermodelos y los niños de cinco años. Los que viajan en jet privado y los que ahorraron dos años para ir. Un lugar donde, de alguna manera misteriosa, todas esas diferencias desaparecen en el momento en que cruzas la entrada.

Ese lugar es Walt Disney World Resort en Florida. Y lo que lo hace verdaderamente fascinante no son las atracciones ni la tecnología ni el castillo de Cenicienta es que la gente más icónica del mundo sigue eligiéndolo, generación tras generación, como si fuera la primera vez.

Los íconos de la música que Disney también conquistó

Michael Jackson — El rey que necesitaba un reino

El caso más icónico de todos. Michael Jackson era un enamorado declarado de Disneyland y más tarde de Disney World. Iba disfrazado para no ser reconocido. Cuando la fama se lo impedía, rentaba el parque entero para visitarlo solo, de noche, en silencio. Modeló Neverland Ranch inspirándose en Disneyland: misma entrada, mismo espíritu. Llegó a tener una réplica de Pirates of the Caribbean instalada en su propia propiedad. Su conexión fue tan profunda que en 1986 protagonizó Captain EO, una película 3D producida por George Lucas y Francis Ford Coppola, exclusiva para los parques Disney.

Sobre Walt dijo: “Cuando pienso en la alegría que él y su compañía le han dado a millones de personas en todo el mundo, quedo sin palabras.”

Michael Jackson at Disneyland Paris

Michael Jackson has his photo taken with Mickey and Minnie Mouse at Disneyland Paris. For his visit, Jackson had the park closed to the public so he and his guests could enjoy it in privacy. (Photo by Jacques Langevin/Sygma/Sygma via Getty Images)

Langevin Jacques/Sygma via Getty Images

Ariana Grande - La chica de Florida que nunca dejó de ir

Ariana Grande creció en Florida, a pocas horas de Orlando. Para ella, Disney World no es un destino de vacaciones es prácticamente casa. Celebró su cumpleaños 21 en Magic Kingdom posando con Cenicienta frente al castillo. Ha grabado especiales navideños cantando ahí con las orejas de Mickey puestas. Y de niña, cuando nadie la conocía todavía, dejó su cara grabada en las placas del programa Leave a Legacy en EPCOT. Hoy, si sabes dónde buscar, la cara de Ariana Grande de niña sigue ahí, entre millones de personas anónimas que también quisieron quedarse para siempre.

Singer Ariana Grande Celebrates 21st Birthday At Walt Disney World

LAKE BUENA VISTA, FL - JUNE 24: In this handout photo provided by Disney Parks, singer Ariana Grande gives Mickey Mouse a kiss in front of Cinderella Castle in the Magic Kingdom June 24, 2014 in Lake Buena Vista, Florida. Grande is celebrating her 21st birthday with dozens of family and friends at Walt Disney World. (Photo by Chloe Rice/Disney Parks via Getty Images)

Handout/Getty Images

Beyoncé — La reina que también fue Nala

Beyoncé y Disney tienen una relación que va mucho más allá de una visita al parque. Protagonizó la serie Disney Dream Portrait como Alicia en el País de las Maravillas, puso la voz a Nala adulta en el live-action de El Rey León, y dirigió el álbum visual Black Is King para Disney+. Destiny’s Child grabó el tema de The Proud Family. Beyoncé entendió algo que pocos artistas entienden: Disney no es entretenimiento infantil. Es el lenguaje emocional más universal que existe.

Premiere Of Disney's "The Lion King" - Arrivals

HOLLYWOOD, CALIFORNIA - JULY 09: Beyoncé attends the premiere of Disney’s “The Lion King” at Dolby Theatre on July 09, 2019 in Hollywood, California. (Photo by Jean Baptiste Lacroix/WireImage)

Jean Baptiste Lacroix/WireImage

Shakira, Katy Perry, Gwen Stefani, Janet Jackson — El club que no necesita invitación

Shakira llegó al Animal Kingdom en 2016 para promover Zootopia y se fotografió con Mickey con la misma naturalidad con que da conciertos frente a cien mil personas. Katy Perry apareció en plena gira mundial Prismatic tomándose un día libre para ir a Hollywood Studios. Gwen Stefani llegó con overoles de mezclilla y su trenza platinada directo de su tour como si Disney fuera el único lugar donde puedes bajar la guardia sin que nadie te juzgue. Janet Jackson eligió EPCOT para su visita familiar más reciente, en Guardians of the Galaxy, como cualquier otra mamá en vacaciones. Cuatro mujeres que han llenado estadios en todo el mundo, eligiendo el mismo lugar para desconectarse.

“Hay algo en Disney que hace que hasta la persona más famosa del mundo quiera olvidarse, por un momento, de que lo es.”

El hombre detrás de todo esto

Walter Elias Disney nació en Chicago en 1901 y creció en Marceline, Missouri un pequeño pueblo del Medio Oeste que sin saberlo se convirtió en la inspiración de la Main Street USA que hoy recorren millones de personas. Quebró dos veces antes de los 30. Perdió los derechos de su primer personaje por confiar demasiado. Y fue en un tren de regreso a California, sin dinero y casi sin equipo, donde dibujó en una servilleta a un ratón llamado Mickey.

Walt murió en 1966 sin ver inaugurado Disney World. Pero dejó los planos, la visión, y algo más difícil de documentar: un lugar diseñado para que nadie se sienta excluido. Ni el niño de cinco años ni su abuelo de setenta. Ni Michael Jackson ni la familia que ahorró dos años para ir.

“Everybody in the world was once a child. We grow up. Our personalities change, but in every one of us something remains of our childhood.”

Walt Disney
Para entender cómo Disney ha mantenido esa magia intacta a través de décadas y generaciones, platicamos con alguien que lo vive desde adentro.

Sarah Domenech es la Public Relations Manager para Walt Disney World Resort,

La conversación con Sarah Domenech ·

¿Cómo se construye esta conexión emocional entre distintas generaciones dentro de los parques? ¿Por qué Disney logra generar este vínculo tan especial sin importar la edad?

Esa es una pregunta muy importante, pero también compleja.

Parte de la respuesta está en la cantidad de historias y personajes que Disney ha desarrollado a lo largo del tiempo.

Tenemos desde los clásicos como Blancanieves, Cenicienta o La Bella Durmiente, hasta generaciones más recientes como El Rey León, La Sirenita o La Bella y la Bestia, y ahora Pixar con películas como Inside Out.

La compañía ha trabajado profundamente en crear experiencias donde cada persona pueda conectar de alguna manera. Los niños crecen con estos personajes, pero los adultos los redescubren desde otro lugar.

Por ejemplo, yo crecí con Mickey Mouse, y ahora mi hijo también lo hace, pero de una forma distinta. Esa evolución permite que cada generación viva algo único, pero al mismo tiempo compartido. Disney ha logrado convertir estos personajes en experiencias reales dentro de los parques. Y eso crea memorias que se transmiten de generación en generación.

¿Cómo logran equilibrar la nostalgia de los clásicos con lo que buscan las nuevas generaciones?

Lo han hecho de una manera espectacular. Cada generación tiene sus propios personajes, pero siempre existe ese puente con los clásicos.

Por ejemplo, yo crecí con Blancanieves porque era la princesa de mi mamá. Luego crecí con La Sirenita, La Bella y la Bestia… y hoy conecto con personajes como Moana.

Es un viaje que evoluciona contigo. Y cuando visitas los parques, puedes vivir todas esas etapas en un mismo lugar.

¿Cómo ha cambiado la tecnología la forma en la que las familias viven hoy la experiencia Disney?

La diferencia es enorme. Desde los avances en animatronics, que ahora son mucho más realistas, hasta atracciones completamente inmersivas como Guardians of the Galaxy: Cosmic Rewind o Flight of Passage.

Pero también está la tecnología que facilita la experiencia del visitante. El MagicBand, que funciona como llave, entrada, método de pago… todo en uno. Y la My Disney Experience App, que permite ver tiempos de espera, reservar restaurantes, ubicar personajes y planificar el día.

Esto es clave porque los parques tienen muchísimo que ofrecer. La tecnología ayuda a organizar la experiencia, especialmente cuando viajas con niños, adolescentes y adultos al mismo tiempo.

¿Qué nos puedes adelantar sobre lo que viene para Disney World?

Tenemos muchísimas novedades. La reapertura de Buzz Lightyear Space Ranger Spin con nueva tecnología, la reimaginación de Splash Mountain ahora como Tiana’s Bayou Adventure, y la próxima reapertura de Big Thunder Mountain con nuevas escenas.

También vienen shows nuevos como The Little Mermaid Musical Adventure y Disney Villains: Unfairly Ever After. Y cosas muy emocionantes en el horizonte: una nueva área en Animal Kingdom llamada Tropical Americas, una atracción de Encanto, una experiencia de Indiana Jones inspirada en cultura maya, la nueva área de Monsters Inc. en Hollywood Studios, experiencias de Coco en Magic Kingdom, y una zona dedicada a los villanos de Disney.

Disney está en constante evolución, pero siempre manteniendo su esencia.

¿Qué recomendaciones darías a familias que visitan Disney por primera vez?

Lo primero es considerar las edades de los niños para saber qué parque priorizar. Segundo, hospedarse dentro del resort marca una diferencia enorme: facilita la movilidad y permite descansos reales durante el día.

Planear es importante, pero hay que dejar espacio a la espontaneidad. Y algo fundamental: no intentar hacerlo todo en un solo día. Lo ideal son cinco días —un parque por día más uno de descanso—, aunque con tres días y Park Hopper ya se puede vivir una experiencia completa.

Y algo muy importante: los momentos espontáneos suelen ser los más memorables.

Aquel niño que dibujó a Mickey en una servilleta de tren construyó sin saberlo el único lugar en el mundo donde Michael Jackson necesitaba disfrazarse para pasar desapercibido. Donde Ariana Grande dejó su cara grabada en piedra antes de que nadie supiera su nombre. Donde Beyoncé, Shakira, Katy Perry y Gwen Stefani llegan después de llenar estadios y se toman una foto con un ratón animatrónico con la misma seriedad con que reciben un Grammy.

Disney no vende atracciones. Vende el permiso de volver a ser el niño que fuiste, aunque sea por un día. Y eso no tiene fecha de vencimiento.

La magia se hereda. Siempre lo ha hecho.

Pamela López