Si tu algoritmo está lleno de videos de surf, atardeceres infinitos y playas que parecen irreales, tenemos una noticia: ese lugar sí existe y está mucho más cerca de lo que imaginas. Se llama La Saladita, está en La Unión, Guerrero, Hogar del Sol, muy cerca de Ixtapa Zihuatanejo, y después de conocerla entendimos por qué cada vez más viajeros la tienen en su lista de favoritos.
En este Eres Trip recorrimos este rincón del Pacífico junto a Fanny Murillo, influencer originaria de Guerrero, y Rubén Tuesta, creador de contenido, para descubrir todo lo que hace especial a este destino: desde aprender a surfear hasta disfrutar de la gastronomía local con los pies sobre la arena.
Lo primero que enamora de La Saladita es su vibra, aquí no existen las prisas. Todo fluye al ritmo del mar, las palapas, los cocos y los atardeceres que hacen que quieras dejar el celular... bueno, solo después de tomar la foto perfecta.
Si alguna vez has querido subirte a una tabla de surf, este es el lugar indicado, porque la Saladita es reconocida internacionalmente por tener una de las olas izquierdas más largas y amigables del mundo, lo que la convierte en uno de los mejores destinos de México para principiantes y también para quienes ya dominan el longboard.
Fanny y Rubén aceptaron el reto de entrar al mar y descubrir por qué surfistas de diferentes países llegan hasta este rincón de Guerrero buscando esa ola perfecta, entre caídas, risas y algunos logros sobre la tabla, comprobaron que aquí lo importante no es hacerlo perfecto, sino disfrutar cada momento.
Más allá del surf, La Saladita tiene ese encanto que hace falta en muchos destinos turísticos, no encontrarás grandes cadenas hoteleras ni playas saturadas; en cambio, descubrirás un ambiente relajado, naturaleza prácticamente intacta y una comunidad que recibe a los visitantes con una calidez que hace sentir como en casa.
Cada rincón parece diseñado para llenar tu galería de fotos: hamacas frente al mar, palmeras infinitas, calles tranquilas y esos atardeceres naranjas que parecen editados, pero son completamente reales.
Uno de los mayores atractivos de La Saladita es su gastronomía basada en ingredientes frescos del Pacífico, pescados del día, ceviches, tacos de mariscos, camarones y recetas tradicionales preparadas por cocineros locales hacen que cada comida sea parte de la experiencia. Comer frente al mar, escuchando las olas, simplemente sabe diferente.
Mientras muchos buscan playas cada vez más exclusivas, La Saladita demuestra que el verdadero lujo está en la tranquilidad, la naturaleza y las experiencias auténticas.
Entre sesiones de surf, paisajes que parecen sacados de Pinterest, comida espectacular y una energía que invita a bajar el ritmo, Fanny Murillo y Rubén Tuesta descubrieron por qué este rincón de La Unión se está convirtiendo en uno de los secretos mejor guardados de la Costa Grande de Guerrero.
Si este verano buscas un lugar diferente para crear recuerdos, conectar con el mar y salir con el carrete lleno de fotos increíbles, La Saladita definitivamente merece un lugar en tu bucket list.