A veces, el silencio de la oficina (o de tu home office) puede ser un poco abrumador, y no hay nada como una buena historia de amor de fondo para que las horas de Excel y correos pasen volando.
En un mundo que nos bombardea con filtros de Instagram, expectativas ajenas y la presión constante de “encajar”, detenerse a preguntar ¿quién soy realmente? se ha vuelto el acto de rebeldía más necesario de nuestra generación.
Desde festivales que te hacen bailar como si fuera 1999 hasta los gadgets que están reemplazando a tu smartphone, aquí te contamos por qué lo retro es nuestra era favorita.