Nuestra queridísima directora de orquesta mexicana, Alondra de la Parra, le puso un alto (y con muchísima clase) a nada más y nada menos que Timothée Chalamet.
Aunque el incidente ya es de dominio público, la verdadera guerra se libra en intentar que los videos no salgan a la luz, y en aprender a superar la situación traumática.