Los gatos son animales extraordinarios. Llevan miles de años conviviendo con los seres humanos y aportando bienestar, porque, aunque suelen percibirse como más independientes que los perros, los felinos domésticos también generan fuertes lazos afectivos con sus dueños, según diversos estudios. Pero más allá del cariño, tener un gato en casa también tiene beneficios concretos. Su sola presencia puede influir de forma positiva en varios aspectos de la vida diaria. A continuación, te contamos algunos de ellos.
Beneficios de tener un gato
Menos estrés
Convivir con una mascota ayuda a reducir los niveles de cortisol, la hormona asociada al estrés. En este sentido, pasar tiempo con un gato puede hacer que la rutina diaria se sienta más tranquila y equilibrada.
Mejores relaciones
Cuidar de otro ser vivo fortalece nuestra conexión con las personas que nos rodean. Los estudios indican que aumenta la capacidad de empatía, generosidad y amabilidad. Incluso, la compañía de un gato puede ser de ayuda para quienes padecen ansiedad social.
Además, tener un gato también se relaciona con:
- Un mejor estado de ánimo
- Beneficios para la salud cardiovascular
- Mayor producción de oxitocina, conocida como la hormona del bienestar