De acuerdo con lo que informan fuentes con conocimiento directo del caso, a TMZ, el colapso mental de Nick Reiner, en las semanas previas al asesinato de sus padres, Rob y Michele Reiner, está directamente relacionado con la decisión de los especialistas de cambiar la medicación que tomaba para su enfermedad mental.
Antes del desconcertante cambio el hijo del célebre director de cine había permanecido estable con su acostumbrado tratamiento para el trastorno esquizoafectivo que tenía. Sin embargo, dicen las fuentes, los médicos decidieron cambiar la medicación, y eso habría provocado el colapso que terminó en homicidio.
“Nos han dicho que el cambio de medicación provocó que Nick entrara en una espiral. Se volvió agitado, errático y cada vez más peligroso. Nuestras fuentes afirman que Rob y Michele se alarmaron por lo que estaban viendo, pero no sabían qué hacer”, se lee en la nota de TMZ.
Por lo pronto, esto podría ser la base de la defensa de Nick, al momento de enfrentar el juicio que bien lo llevaría a una sentencia muy severa.