Cómo prevenir que la cultura de “ponerse la camiseta” en el trabajo se vuelva tóxica

Nada en exceso…

Ponerse la camiseta

AleksandarNakic/Getty Images

Expertos han ofrecido sus puntos de vista sobre un mundo laboral que cada vez gana más terreno, desplazando a otras partes de la vida humana.

Es claro que al trabajo le debemos responsabilidad y compromiso, pero, como bien pasa con todo en la vida, las cosas tienen un límite, el cual, en muchos casos, es nuestra propia salud la que nos indica cuando hemos llegado a este. Por tanto, el trabajo no es la excepción. Expertos han visto que lo que llamamos en México “ponerse la camiseta”, que quiere decir básicamente que a lo laboral le rindamos una devoción casi sobre cualquier otra cosa, a veces sobre nuestro propio bienestar, está resultando una creencia dañina para los empleados.

Lo curioso es que la idea se vende bien. Nos reta a ver qué tanto estamos tomando en serio lo que hacemos. Sin embargo, no hay que confundir las cosas. Esto sonará muy trillado, pero es cierto: el trabajo no lo es todo. Es importante dedicar tiempo a la familia, la pareja, los amigos, el ejercicio, los pasatiempos. Cuando lo laboral nos consume los recursos energéticos para todo lo demás, algo no anda bien.

¿Cómo prevenir que la cultura de ‘ponerse la camiseta’ en el trabajo se vuelva tóxica?

Hooria Jazaieri, profesora adjunta de Administración en la Escuela de Negocios Leavey de la Universidad de Santa Clara (Estados Unidos), tuvo una entrevista con Business Insider, en la que dijo que esta cultura de alta exigencia está haciendo que cada vez se reporten más casos de burnout, es decir, una condición de agotamiento físico y mental derivado del estrés excesivo.

¿Quieres un dato de miedo? La Organización Mundial de la Salud (OMS) descubrió que trabajar 55 horas o más a la semana causa la muerte de más de 750 mil personas al año.

Las recomendaciones van más dirigidas a los empleadores, pues es en ellos donde tiene que caber la consideración de que trabajan con seres humanos. Vamos, ni a ellos les conviene que su equipo esté cansando y desenfocado.

Los jefes deben de buscar la manera de gestionar los recursos para los periodos de gran carga laboral. Incluso, recomiendan los que asesoran en este tema, es importante hacerle ver al equipo que el descanso no está lejos.

Si lo ves viable, puedes hablar con tus superiores y plantear soluciones posibles a los momentos donde la intensidad del trabajo se incrementa, antes de tomar una decisión radical. La verdad es que, si se encuentran alternativas, los beneficiados son para todos.