Miguel Bosé publica foto sin ropa y recuerda un viejo amor que inspiró su éxito ‘Nena’

Se dice que se peló con Julio Iglesias por esa mujer...

bose.jpg

Miguel Bosé

X

Ese modo de andar... ese look chachachá....

Uno de los clásicos favoritos de Miguel Bosé es ‘Nena’, y esta semana, el español se puso melancólico y recordó al amor que le inspiró escribir esa canción.

En la publicación, Miguel Bosé publicó una fotografía sin ropa, donde se le ve el trasero. En su cuenta de Instagram, el español agregó una imagen de su libro, donde se lee: “Te echo de menos, Nena... No te olvido”.

Y tal parece que fue un amor que marcó de por vida a Bosé. La mujer en cuestión es la costarricense Giannina Facio, actriz y productora de carrera internacional, con trabajos como “Gladiator”, “Hannibal” y “Red de mentiras”, y coproductora de títulos como “House of Gucci”.

“Érase una vez, una de tres o cuatro años atrás, que hubo una novia costarricense, con la que tuve una relación tórrida. En muchos aspectos se supo hacer inolvidable. Rompimos queriéndonos mucho, pero por esas cosas de la vida, nos fuimos alejando. Cuando arranqué las escrituras de este álbum, ella seguía viva en mi memoria. Lo estuvo durante mucho tiempo, muchísimo, de hecho, aún lo está. A ella dediqué esta canción. El texto viene a ser una descripción de lo que vivimos, de cómo la veía y de nuestra relación”.

“Después de ella, todas las mujeres que fueron entrando en mi vida, incluso las más maravillosas, las más bellas, las más brillantes, fueron medidas por una vara que dejó el listón muy alto. Siento decirlo a estas alturas, pero llegan tiempos de confesión”, escribió Bosé.

“Su dulzura, su voz, su piel… y ese modo de andar, de caminar… esas piernas perfectas, una en el mar Caribe, la otra en el océano Pacífico, que remontaban hasta juntarse en el cielo, mi cielo, mi paraíso. Tenía paso cadencíado, acompasado, a ritmo de chachachá. Recuerdo esas faldas de alturas vertiginosas que se resolvían en una cintura que podía apretar entre mis dos manos. ¡Oh, Dios… cuánto adoraba levantarla en vilo y hacerla girar contra el azul infinito! Ella reía y reía, mientras se iba deslizando a tierra, para terminar atándonos en abrazos de infinitos besos”.

“Ella, la luna de mis noches; yo, su sol y sus estrellas. Todo era posible en la vida menos ella. Tenía ese carácter indómito que la hacía única, esa suma de pequeñas imperfecciones adorables ante las que me fue imposible no sucumbir. Entre ellas una elegancia que a menudo y a propósito descuidaba, para hacerse más deseable, casi al límite de lo ramera. Cuidaba su pelo largo, de bucles negros y prietos, con aceites de aguacate y almendra amarga, y sus cejas… anchas y pobladas, de reminiscencias etruscas, minoicas, me hipnotizaban, me castigaban. Su forma de arquearlas, la a la que nunca pude resistirme, consiguió convencerme de todo. Le dije sí, sí…".

“Su cama era salvaje, apasionada… y era eterna. En algún momento en medio del amor me quedaba mirándola fijo a los ojos… y algo había en ellos que jamás pude descifrar y que ella no contaba”.

“Algo muy profundo, muy alejado en el tiempo. Y ese algo demandaba ser amado sin límites, sin tregua. Iba más allá de la necesidad. Como si su capacidad de supervivencia, la de no caer en la oscuridad, dependiese de la cantidad de amor que yo fuese capaz de darle en cada segundo. En esos momentos, se perdía y aparecía un inquietante tabú en el ángel de su mirada”.

“Su piel, de olivo y ámbar, era de tacto satín. Su boca, la dueña de todos mis besos, la de mi lengua. Ella era mi nena. Mejor escrito… mi Nena, la de mi corazón”, escribió Miguel Bosé.

Aquí te revelamos las 4 cosas que nadie notó y que prueban que Paris inventó el estilo de vida digital desde el 2003.
Hay días en los que todo pesa más. Donde respirar se siente difícil y seguir parece imposible. Si hoy es uno de esos días, esto es para ti: no estás fallando… solo estás cansada. Y aun así, sigues aquí. Eso ya dice mucho de ti.
Prepárense para un viaje en el tiempo que nos rompe el corazón, pero que es necesario recordar.
Si creciste en los 2000s, sabes que este no fue solo un romance… fue EL romance.
En ERES creemos que tú no eres lo que los demás dicen de ti, ni el número de likes en tu última foto. Encontrar tu esencia es un viaje de valentía y, sobre todo, de mucha confianza.
Se le conoce como el “Chernóbil Mexicano” y es considerado el accidente por contaminación más grande de América.