La experiencia más interesante de una noche no siempre está en lo que ves, sino en lo que sientes. Bajo esa premisa, SICO creó una velada inmersiva donde gastronomía, diseño y entretenimiento se fusionaron en una narrativa sensorial que llevó a los invitados a explorar un universo lleno de misterio.
Lejos de ser una simple cena, el evento fue concebido como un recorrido de descubrimiento. Al ingresar, anfitriones enmascarados entregaban antifaces a cada asistente, marcando el inicio de una experiencia donde el anonimato se convertía en parte del juego y cada espacio revelaba una sorpresa distinta.
La recepción funcionó como el primer capítulo de la noche. Entre instalaciones cuidadosamente diseñadas y dinámicas inesperadas, como una campana que invocaba bebidas sorpresa, los invitados disfrutaron de una propuesta de mixología contemporánea. Mocktails creativos y cócteles de autor acompañaban una atmósfera musical que invitaba a dejarse llevar por el momento.
El corazón del evento llegó con la apertura del salón principal, largas mesas imperiales bajo una estética gótica romántica que evocaba la intensidad de las grandes historias literarias. Velas encendidas, arreglos florales profundos y una cristalería impecable creaban un ambiente elegante que transformaba la cena en una experiencia casi teatral.
Inspirado en todos los atributos de SICO Piel con piel, el menú de seis tiempos fue el hilo conductor de la noche. Cada plato fue diseñado para estimular los sentidos mediante contrastes precisos: notas ácidas que despertaban el paladar, sabores delicados que aportaban equilibrio y un final dulce protagonizado por chocolate y fresas.
El cierre llegó con un momento inesperado que convirtió el espacio en espectáculo. Desde el techo, las bolsas de regalo comenzaron a descender lentamente mientras parecían “bailar” sobre los asistentes, revelando las sorpresas de la marca. Dentro de ellas se encontraba lo que marcó el clímax de la experiencia: el lanzamiento de SICO Piel con piel, la nueva línea de condones y lubricantes de SICO, diseñada para potenciar la cercanía y la conexión en la intimidad.
Más que una celebración, la propuesta de SICO demostró cómo el diseño de experiencias puede transformar una simple velada en una historia sensorial completa.